¡Ay, campaneras! #2 Folclórica contra folclórica

Hay gente que hace las cosas por el mero placer de hacerlas, que no se preocupa (o al menos eso dice) por cómo caiga lo que hace en el mundo. Desafortunadamente no soy una de esas personas. No me duelen prendas en reconocer que estoy pendiente de la cosa esta del feedback porque, entre vosotras y yo, para hacer algo pa mi sola os aseguro que no me esfuerzo tanto. Todo esto es para decir que el motivo principal por el que hubo un segundo episodio es porque os gustó -y así me lo hicisteis saber- el primero.

El deseo entre mujeres está en la copla como está en el mundo: por todas parte pero amagaíco. El sáfico es un deseo susurrante que se ha tenido que acomodar a los huecos de la intimidad, del (con suerte) espacio privado, del “en su casa que hagan lo que quieran”. Ser bollera es una cosa pero pregonarlo es otra. Y quien dice pregonarlo dice cantarlo. Aún así la copla siempre ha estado plagada de ese deseo al que había por fuerza que buscarle metáforas. Precisamente en lo tortuoso de las historias de la copla, en esos amoríos aunque heterosexuales muchas veces clandestinos, las mujeres lesbianas y bisexuales encontraron/encontramos un poderoso espacio de identificación.

Publicado por Lidia García

Investigadora en la Universidad de Murcia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: