Me tira de la sisa

En el último episodio de ¡Ay, campaneras! (12 Coser y cantar) hablaba de cómo los feminismos ha menudo han planteado resignificaciones de la vinculación de la costura a la opresión de la mujer y han cuestionado su consideración de “arte menor” como síntoma de un sistema que infravalora las labores “femeninas”. Así lo han reflejado,Sigue leyendo “Me tira de la sisa”

¡Ay, campaneras! #12 Coser y cantar

La costura ha sido parte de la opresión de la mujer -de la paciente espera de Penélope a la Sección Femenina- pero también una manera de ganarse la vida y de generar espacios compartidos de conversaciones, cantos y lazos sororos. En este episodio hacemos un repaso a cómo nos lo han contado cuplés, zarzuelas ySigue leyendo “¡Ay, campaneras! #12 Coser y cantar”

¡Ay, campaneras! #9 Qué cursi

Aunque hoy la vinculemos con los excesos a veces sonrojantes del amor romántico, la cursilería en su origen tenía más que ver con la clase social. Burguesía, distinción, cuestiones de género…¿quién decidía/decide qué es el “buen gusto”? La respuesta es un poco “los de siempre”, no os voy a engañar. Distinción y prestigio social vanSigue leyendo “¡Ay, campaneras! #9 Qué cursi”

¡Ay, campaneras! #7 Salir de pobres

Cuando escuchamos a las folclóricas hablar de sus propias vidas hay una constante que se repite una y otra vez: los orígenes humildes de todas ellas. Concha Piquer robaba patatas para poder comer, Estrellita Castro limpiaba la casa de su maestro de canto para pagarse las lecciones…no es de extrañar que al hacerse millonarias graciasSigue leyendo “¡Ay, campaneras! #7 Salir de pobres”

¡Ay, campaneras! #6 Si las mujeres mandasen

Hubo un tiempo -hasta anteayer como quien dice, de hecho- en el que mujeres y poder se concebían como ideas tan contrarias que solamente se unían con intención cómica. Era tan descabellado imaginar a una mujer (más bien a las mujeres en su conjunto) ejerciendo el poder, que esa cuestión lo que más suscitaba eraSigue leyendo “¡Ay, campaneras! #6 Si las mujeres mandasen”

¡Ay, campaneras! #4 Viva el vino

No es solo que me encante el vino -que me gusta y no poco- sino que tengo con él un vínculo irrompible: el vino ha sido desde siempre el sustento de mi familia. Trabajar las viñas, podar, ensarmentar, rezar pa que no granice cuando no debe… son las fatigas que les conozco a mis padresSigue leyendo “¡Ay, campaneras! #4 Viva el vino”

¡Ay, campaneras! #3 Asómate a la ventana

En esta situación de espanto en que vivimos -de espanto pausado para los que tenemos la suerte de podernos quedar en casa en unas condiciones relativamente cómodas, pero de espanto al fin y al cabo- los balcones y ventanas se han vuelto otra cosa. Asomarse ya no es solo asomarse: una busca más que aireSigue leyendo “¡Ay, campaneras! #3 Asómate a la ventana”