¡Ay, campaneras! #9 Qué cursi

Aunque hoy la vinculemos con los excesos a veces sonrojantes del amor romántico, la cursilería en su origen tenía más que ver con la clase social. Burguesía, distinción, cuestiones de género…¿quién decidía/decide qué es el “buen gusto”? La respuesta es un poco “los de siempre”, no os voy a engañar. Distinción y prestigio social vanSigue leyendo “¡Ay, campaneras! #9 Qué cursi”